
Es un patrón reactivo poco frecuente que se observa principalmente en la parte anterior o delantera de la pierna. Se caracteriza por la aparición de nódulos eritematosos en brotes sucesivos y viene precedido por fiebre, malestar general y artralgias.
Las
lesiones primarias son nódulos eritematosos, dolorosos al tacto,
bastante bien delimitados, que se observan principalmente en la
superficie tibial de las piernas aunque también pueden aparecer en los
brazos y el tronco. Más tarde las lesiones planas pueden pasar a ser
sobreelevadas, confluentes y purpuricas. Solo aparecen unas pocas
lesiones cada vez.
Estas lesiones nunca supuran ni dejan ulceras.
Las
lesiones se pueden mantener por semanas pero el tratamiento dirigido
contra la causa (si es que se conoce) puede influir en su persistencia.
Las recaídas dependen de la causa. Puede ser de origen idiopático
(desconocido) y tener un curso cónico.
Entre las causas de eritema nodoso se encuentran:
• Infecciones estreptocócicas
• Infecciones fúngicas
• Embarazo
• Sarcoidosis
• Enfermedades de trasmisión sexual
• Medicamentos
• Tuberculosis (raramente)
Es
poco probable que aparezca en niños. Afecta principalmente a chicas
adolescentes y mujeres jóvenes. En mujeres en edad fértil es
frecuentemente asociado con anticonceptivos orales.
El
tratamiento se basa en tratar la causa si se conoce, medidas locales
como reposo y calor. Por lo general la erupción es autolimitada si se
puede eliminar la causa. Los casos crónicos pueden ser incapacitantes
que requieran tratamientos con antiinflamatorios.